Suena la alarma, son las 3.30 de la mañana, Catalina se despierta sin deseos de levantarse, pero tener que ir a la universidad la obliga a hacerlo. Se viste, toma su bolso y su tarea que apenas ha terminado solo la mitad.
Son las 4.00 AM, ella sale de su casa a esperar el autobús porque un largo viaje le espera. Todo está oscuro y hace un poco de frío, ella no puede evitar sentir un poco de miedo al darse cuenta que es la única persona que está a esa hora en la calle.
Cuando iba caminando, recordó que esta fecha era muy triste debido a la inesperada muerte de su tío, al que ella quería mucho. Empezaba a tener más temor, se sentía nerviosa porque pasaba el tiempo y no veía el autobús, tenía que esperar mucho más tiempo de lo que imaginó. Catalina en pié se movía inquietamente de un lado a otro. De pronto una repentina y fuerte brisa golpeó su delgado cuerpo, su largo y negro cabello se alborotó y un escalofrío corrió desde los pies hasta la cabeza.
Tenía en sus manos la tarea pero el viento se la arrebató y los papeles cayeron dispersos frente a una casa grande que parecía un poco extraña.
Fue por su tarea, cuando se agachó para recoger las páginas vio una misteriosa luz que venía del interior de la casa. Escuchó una voz que susurraba su nombre. Su curiosidad pudo más que el miedo y se acercó hasta la puerta, cuando quiso agacharse para ver si veía algo sus páginas cayeron dentro de la casa y entró a recogerlas, al levantarse vio hacia atrás y la puerta estaba cerrada. Le parecía muy extraño, no podía
Entender lo que estaba sucediendo, pero siguió recorriendo la casa para investigar de donde venían esa vos.
Al llegar a una habitación se dio cuenta que en realidad si había gente, pero gente muy extraña parecía que era un culto religioso pero no se les veía un buen aspecto. Ella tuvo una gran impresión porque en una esquina de la habitación vio a su tío el que en una fecha como esta había muerto misteriosamente. No sabía que hacer salio de la habitación corrió y tropezó con un viejo álbum, lo tomo y vio que había fotos de las personas que estaban ahí y con ellas su tío. Vio una foto en donde todos le hacían reverencia a un extraño y misterioso hombre y en otras sacrificando niños frente a el.
Era como el anticristo. Esto despertó en Catalina recuerdos de su infancia, cuando en la finca de su tío, durante las fiestas que el realizaban en el pueblo se perdían muchos niños. También la misteriosa visita que su tío le hizo una noche antes de su súbita muerte, estaba muy nervioso y quería decir algo, pero notó en ella una preocupación al verlo llegar a esa hora y eso impidió decirle lo que quería.
El siguiente día fue encontrado muerto a las orillas de un río, pero su muerte fue extraña porque no le encontraron ningún golpe O herida, tampoco los médicos pudieron encontrar la causa de su muerte y no dieron ninguna explicación.
Ella pensó que eso era lo que a el no lo podía dejar en paz, que con nadie pudo desahogar la pena que lo comía por dentro. Cuando ella cerro el álbum, el que paresia su tío la miro y le sonrió.
Y en ese momento la puerta se abrió y a lo lejos se escuchó el autobús que se acercaba, le entro una sensación de tranquilidad porque había descubierto el misterio y pensó que su alma ya descansaría en paz.
Catalina salió corriendo de ese lugar y abordó el autobús.